La energía positiva que nos ayuda a armonizar nuestro cuerpo, nuestra mente y
nuestro espíritu dando como resultado sentimientos de paz, seguridad y bienestar.

Un tratamiento de Reiki tiene muchos efectos benéficos que llevan a una mayor relajación, tranquilidad, paz, alegría, mejor salud y mayor bienestar y calidad de vida. De hecho, tanto los practicantes del Reiki como los receptores reciben los beneficios del tratamiento.
El Reiki actúa de tres formas:

 1. A corto plazo, alivia los síntomas de una enfermedad o dolencia

 2. A medio plazo: sana la dolencia en sí.

 3. A largo plazo: trabaja sobre la causa de la dolencia.

 

1. Corto plazo: Alivio de los síntomas

Con pacientes que sufren estrés, proporciona una profunda relajación y una sensación de paz y tranquilidad.


Con pacientes que padecen de cáncer, alivia el dolor tanto del tumor como de los tratamientos que reciben.


Con pacientes que sufren depresiones, les llena de energía para recuperar sus "ganas de vivir".

 

2. Medio plazo: Sanar la dolencia.

 

Con pacientes que sufren estrés, elimina los síntomas como dolores de cabeza, eczemas, presión alta, agresividad etc.


Con pacientes que padecen de cáncer, es capaz de reducir los tumores y aumentar el sistema inmune defensivo para hacer desaparecer leucemias etc.


Con pacientes que sufren depresiones, ayuda a perder peso, sube el estado de ánimo, y cambia su forma de ver la vida.

 

3. Largo plazo: Llegar a la causa de la dolencia.

Con pacientes que sufren estrés, les ayuda a cambiar su actitud hacia la vida, sana eventos en el pasado que causan estrés en el presente (síndrome del estrés post-traumático…) etc.


Con pacientes que padecen de cáncer, libera la rabia y miedo acumulado que puede resultar esta enfermedad, cambia hábitos de vida nocivos en el paciente (fumar, alimentación inadecuada etc.)…


Con pacientes que sufren depresiones, les ayuda a cambiar su actitud hacia la vida, sana eventos en el pasado y les llena de energía para no recaer en la depresión.

 

¿Cómo se aplica Reiki?

Una sesión de Reiki suele durar aproximadamente 45 minutos. El paciente se acuesta en un ambiente tranquilo y relajado, mientras el practicante posa sus manos suavemente en el cuerpo del mismo, empezando por la cabeza y terminando con los pies.

Durante la sesión, es habitual que el paciente se quede dormido o profundamente relajado. El Reiki es un proceso progresivo, por lo cual se aplica mediante tratamientos de 4 sesiones, las cuales pueden ser semanales, diarias, etc. hasta completar el tratamiento.
 Beneficios:


    *Disminuye el cansancio y te da energía.
   *Reduce el ritmo cardiaco y aquieta inquietudes y preocupaciones.
     *Produce un equilibrio a nivel físico, emocional, mental y espiritual.

 


El Reiki es una terapia que se combina la mayoría de las veces con motivación personal y con hipnosis.

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